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"Sin necesidad de ninguna habilidad en absoluto tendrás un café en el hogar al igual que uno en el bar"
Influencias
El innovador diseño bebe de las influencias de las cafeteras
propias de Milán de principios del siglo XX, que obtenían el café bajo la
presión del vapor. Se trataba de enormes dispositivos con caldera vertical,
manejados siempre por operarios expertos. Algunas de estas cafeteras tenían
forma de máquina de tren para transmitir los valores de eficiencia y
cotidianiedad, como la patentada por Luigi Bezzera. En general estas máquinas cafeteras pretendían
dar un café elaborado con rapidez, y producían un café denso y oscuro. La
imagen del tren y el café, queda definitivamente asociada y fijada para los
italianos en el "café express". Aún así, estas máquinas eran siempre
voluminosas y costosas, bastante complejas, fabricadas en latón, y estaban
presentes solo en algunos establecimientos, ejemplo de esta época son las
máquinas desarrolladas por la empresa Gaggia.
Historia de su Producción
La Moka Express diseñada y desarrollada por Alfonso Bialetti
en Italia en 1933 es una de las cafeteras de uso doméstico más estilizada del
mercado. Su fisionomía y su talle delgado le otorgan una apariencia
caraterística. El cuerpo de alumnio transmite eficazmente el calor al tiempo
que la perilla y el asa de baquelita nos protegen de él. Incluso el Museo de
Arte Moderno de Nueva York ha reconocido la excelencia de su diseño exponiendo
un ejemplar de esta cafetera. Bialetti, la empresa fabricante, reivindica que
se trata del único objeto industrial cuyo diseño ha permanecido inalterado
desde su concepción.
En 1918, Bialetti, que era metalúrgico, abrió un pequeño
taller en Crusinallo (Piamonte) -Alfonso Bialetti & C. Fonderia en Conchiglia-,
en la provincia italiana de Novara. Pasó de fabricar pequeños objetos metálicos
para el hogar a experimentar con el diseño de cafeteras aprovechando que había
estudiado técnicas de moldeado de aluminio en París. A partir de esos primeros
experimentos desarrolló la peculiar forma de la Moka Express.
La elección del material parece responder a las
circunstancias de restricción económica de la época: este material sería uno de
los que la industria italiana tendría en mayor disposición para la fabricación
de objetos. A pesar de ello, y de manera inesperada, Alfonso Bialetti observó
que este metal confería un sabor particular al café realizado en estas
cafeteras express, ello es debido a que el café tiene la particularidad de
oxidar ligeramente este material; argumento que aún hoy en día, utiliza la
marca para defender su producto.

Entre 1934 y 1940 el humilde taller tan solo comercializaba
a nivel local, llegando a desplazarse semanalmente a los mercados de Piamonte
para venderla. En estos seis años, sólo produjo 70.000 unidades.La producción se detuvo durante la Segunda Guerra Mundial
debido al aumento de precios del café y del aluminio. Tras el final de la
guerra, en 1946, Renato, el hijo de Bialetti, se hizo cargo de la línea de
productos que había hasta ese momento, y con sus habilidades para el mundo de
los negocios, redujo esta gama a uno solo: la cafetera Moka Expresso.
Durante la década de 1950 organizó una campaña de marketing
y publicidad muy efectiva, incluyendo el producto en la televisión – con la
mascota “L'omino con i baffi” - , las vallas publicitarias por las calles de
Milán o incluso una estatua gigante de la propia cafetera. La estrategia tuvo
tanto éxito que llegaron a producir 1000 unidades por día. En 1956 construyeron
una fábrica nueva, la actual, de la que hoy día salen cuatro millones de
cafeteras al año. Posteriormente, en el año 1993, Bialetti fue adquirida por el
grupo Rondini, aunque conservó el nombre original. La popularidad de la marca
es tal que el modelo ha sido imitado incesantemente, pero copias no son
competencia para la cafetera puesto que esta utiliza tan solo aluminio de una
sola fundida.
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L´omino con i baffi - campaña de publicidad desde 1950. |
Desde 1933 en todo el mundo se han vendido más de doscientos
millones de cafeteras Moka Express, lo cual representa el 65 por ciento del mercado
mundial. La máquina de café, La Moka Express, se encontraría en pocos años en
el 90% de todos los hogares italianos cambiando la cultura del café italiano.
Bialetti cambiaría así no sólo la técnica de elaboración de café, sino también
el tejido social italiano y sus costumbres.